La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, brindó un detallado informe este viernes por la mañana en ADN Hoy sobre la grave situación que enfrenta la comuna debido al intenso sistema frontal. Ripamonti expresó su profunda preocupación por la combinación de marejadas, fuertes vientos y, especialmente, el riesgo inminente de remociones en masa (aluviones) en las quebradas y cerros afectados por los incendios forestales previos. “Estamos enfrentando los efectos de un río atmosférico que, como sabemos, está siendo muy intenso, sobre todo en esta zona. Yo diría que Valparaíso, la bahía de Valparaíso y Viña del Mar están siendo muy afectadas. Se pronosticaban vientos de 70 kilómetros por hora y las rachas están superando los 100 kilómetros por hora”, alertó inicialmente la máxima autoridad viñamarina. A los vientos huracanados se sumó un desborde absoluto en las proyecciones de agua caída. Mientras los modelos climáticos iniciales estimaban entre 35 y 40 milímetros, las estaciones de monitoreo municipal registraron que en algunos sectores ya han caído más de 100 milímetros de precipitaciones, sobrepasando la capacidad natural del entorno. Después de liderar una reunión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) hasta altas horas con ministerios sectoriales, Ripamonti resaltó la extrema fragilidad de los suelos. Los incendios forestales recientes dejaron a los cerros sin su capa vegetal protectora, aumentando significativamente el riesgo de deslizamientos. Además, Viña del Mar presenta una compleja realidad social: es la comuna con mayor cantidad de asentamientos irregulares en el país, con casi 20 mil personas viviendo en campamentos, muchos ubicados en zonas peligrosas sobre pendientes pronunciadas o antiguos cauces secos que podrían activarse nuevamente. Ante esto, la alcaldesa emitió una advertencia contundente: “El mensaje para todas las personas de Viña del Mar que nos estén escuchando y que vivan en una quebrada o en un lugar con una pendiente pronunciada, de 30 o 40 grados, es que la decisión debe ser moverse ahora. Las precipitaciones han sido muy intensas y continuarán durante los próximos días. Por lo tanto, la capacidad de absorción de los suelos ya no es suficiente”. Cuando se le consultó sobre los daños millonarios en la infraestructura de los edificios en el sector de las dunas de Reñaca, Ripamonti informó que los sistemas provisionales han logrado contener con éxito el flujo del agua en uno de los puntos críticos: “Respecto a los socavones, desde el Ministerio de Vivienda nos informaron, durante el último COGRID anoche, que la solución hidráulica ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) estaba respondiendo adecuadamente en uno de los casos”. En cuanto al segundo punto crítico ubicado en la canalización del sector calle Las Perlas, la alcaldesa señaló que la responsabilidad técnica y las obras corresponden directamente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu). Por último, Ripamonti destacó que la ciudad no ha colapsado por completo gracias a las medidas preventivas implementadas meses atrás bajo el plan maestro conocido como fenómeno del “Niño Godzilla”. Estas acciones incluyeron la limpieza exhaustiva de más de mil sumideros pluviales y la eliminación de aproximadamente cien microbasurales en áreas críticas. Fuente: Publimetro
El intenso sistema frontal que afecta a gran parte del territorio nacional ha provocado fuertes lluvias, vientos superiores a los 100 kilómetros por hora y marejadas destructivas en la costa. En medio de las impactantes imágenes de las olas ingresando con violencia a sectores urbanos y residenciales, surge el concepto de meteotsunami, un fenómeno meteorológico poco conocido que podría explicar lo ocurrido en varios puntos del litoral chileno. Según el periodista especializado de Megatiempo, Alejandro Sepúlveda, un meteotsunami se produce cuando existe una baja presión atmosférica muy intensa, la cual succiona o empuja hacia arriba el nivel del océano. En palabras del comunicador, Eso, más la pleamar (marea alta diaria), más la sizigia, que es la marea más alta del mes debido a la alineación lunar, más el viento, generaron que el mar ingresara a la tierra. La académica del Departamento de Geografía de la Universidad de Concepción (UdeC), María José Herrera Ossandón, explicó que un meteotsunami es un aumento del nivel del mar producto de un cambio en las presiones atmosféricas, acompañado de un oleaje intenso que puede superar los cinco u ocho metros de altura. Según Herrera, el sistema frontal actual presenta todas las características de un temporal extremo y en ciertas áreas de la región del Biobío, como Lirquén y Penco, se ha presentado un fenómeno que se llama meteotsunami. Los meteotsunamis son eventos poco estudiados en nuestra historia climática y suelen asociarse estrechamente a las fases cálidas del fenómeno de El Niño, según la académica. Lamentablemente, la morfología costera de Chile favorece este tipo de emergencias. Herrera señaló que Las condiciones a lo largo de la costa de Chile son muy favorables para que se desarrollen este tipo de eventos, debido a la gran cantidad de bahías cerradas y viviendas cerca de la playa. Expertos advierten sobre la posibilidad de nuevos episodios de meteotsunami en zonas costeras densamente pobladas como Viña del Mar, Concón, La Serena y Coquimbo en las próximas horas, ya que el sistema frontal se desplaza hacia el norte del país. Fuente: Publimetro
La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, brindó un detallado informe este viernes por la mañana en ADN Hoy sobre la grave situación que enfrenta la comuna debido al intenso sistema frontal. Ripamonti expresó su profunda preocupación por la combinación de marejadas, fuertes vientos y, especialmente, el riesgo inminente de remociones en masa (aluviones) en las quebradas y cerros afectados por los incendios forestales previos. “Estamos enfrentando los efectos de un río atmosférico que, como sabemos, está siendo muy intenso, sobre todo en esta zona. Yo diría que Valparaíso, la bahía de Valparaíso y Viña del Mar están siendo muy afectadas. Se pronosticaban vientos de 70 kilómetros por hora y las rachas están superando los 100 kilómetros por hora”, alertó inicialmente la máxima autoridad viñamarina. A los vientos huracanados se sumó un desborde absoluto en las proyecciones de agua caída. Mientras los modelos climáticos iniciales estimaban entre 35 y 40 milímetros, las estaciones de monitoreo municipal registraron que en algunos sectores ya han caído más de 100 milímetros de precipitaciones, sobrepasando la capacidad natural del entorno. Después de liderar una reunión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) hasta altas horas con ministerios sectoriales, Ripamonti resaltó la extrema fragilidad de los suelos. Los incendios forestales recientes dejaron a los cerros sin su capa vegetal protectora, aumentando significativamente el riesgo de deslizamientos. Además, Viña del Mar presenta una compleja realidad social: es la comuna con mayor cantidad de asentamientos irregulares en el país, con casi 20 mil personas viviendo en campamentos, muchos ubicados en zonas peligrosas sobre pendientes pronunciadas o antiguos cauces secos que podrían activarse nuevamente. Ante esto, la alcaldesa emitió una advertencia contundente: “El mensaje para todas las personas de Viña del Mar que nos estén escuchando y que vivan en una quebrada o en un lugar con una pendiente pronunciada, de 30 o 40 grados, es que la decisión debe ser moverse ahora. Las precipitaciones han sido muy intensas y continuarán durante los próximos días. Por lo tanto, la capacidad de absorción de los suelos ya no es suficiente”. Cuando se le consultó sobre los daños millonarios en la infraestructura de los edificios en el sector de las dunas de Reñaca, Ripamonti informó que los sistemas provisionales han logrado contener con éxito el flujo del agua en uno de los puntos críticos: “Respecto a los socavones, desde el Ministerio de Vivienda nos informaron, durante el último COGRID anoche, que la solución hidráulica ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) estaba respondiendo adecuadamente en uno de los casos”. En cuanto al segundo punto crítico ubicado en la canalización del sector calle Las Perlas, la alcaldesa señaló que la responsabilidad técnica y las obras corresponden directamente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu). Por último, Ripamonti destacó que la ciudad no ha colapsado por completo gracias a las medidas preventivas implementadas meses atrás bajo el plan maestro conocido como fenómeno del “Niño Godzilla”. Estas acciones incluyeron la limpieza exhaustiva de más de mil sumideros pluviales y la eliminación de aproximadamente cien microbasurales en áreas críticas. Fuente: Publimetro
El intenso sistema frontal que afecta a gran parte del territorio nacional ha provocado fuertes lluvias, vientos superiores a los 100 kilómetros por hora y marejadas destructivas en la costa. En medio de las impactantes imágenes de las olas ingresando con violencia a sectores urbanos y residenciales, surge el concepto de meteotsunami, un fenómeno meteorológico poco conocido que podría explicar lo ocurrido en varios puntos del litoral chileno. Según el periodista especializado de Megatiempo, Alejandro Sepúlveda, un meteotsunami se produce cuando existe una baja presión atmosférica muy intensa, la cual succiona o empuja hacia arriba el nivel del océano. En palabras del comunicador, Eso, más la pleamar (marea alta diaria), más la sizigia, que es la marea más alta del mes debido a la alineación lunar, más el viento, generaron que el mar ingresara a la tierra. La académica del Departamento de Geografía de la Universidad de Concepción (UdeC), María José Herrera Ossandón, explicó que un meteotsunami es un aumento del nivel del mar producto de un cambio en las presiones atmosféricas, acompañado de un oleaje intenso que puede superar los cinco u ocho metros de altura. Según Herrera, el sistema frontal actual presenta todas las características de un temporal extremo y en ciertas áreas de la región del Biobío, como Lirquén y Penco, se ha presentado un fenómeno que se llama meteotsunami. Los meteotsunamis son eventos poco estudiados en nuestra historia climática y suelen asociarse estrechamente a las fases cálidas del fenómeno de El Niño, según la académica. Lamentablemente, la morfología costera de Chile favorece este tipo de emergencias. Herrera señaló que Las condiciones a lo largo de la costa de Chile son muy favorables para que se desarrollen este tipo de eventos, debido a la gran cantidad de bahías cerradas y viviendas cerca de la playa. Expertos advierten sobre la posibilidad de nuevos episodios de meteotsunami en zonas costeras densamente pobladas como Viña del Mar, Concón, La Serena y Coquimbo en las próximas horas, ya que el sistema frontal se desplaza hacia el norte del país. Fuente: Publimetro