












Violencia en robos cae a 32% en Santiago
Según CORPA, la violencia en los robos ha disminuido en Santiago, sin embargo, la victimización ha aumentado al 23% y se ha incrementado la percepción de inseguridad. Se analiza el impacto por edad y GSE.
22 de julio de 2026
Un complejo y paradójico escenario en materia de seguridad pública atraviesan los habitantes de la Región Metropolitana. El más reciente informe de la consultora CORPA, elaborado entre mayo y junio de 2026, expuso un claro desacople entre la agresividad de los delitos y la sensación de temor en la ciudadanía: mientras la violencia asociada a los robos registró una baja significativa, la victimización y la percepción de inseguridad aumentaron de forma paralela.
De acuerdo con las cifras del estudio, el porcentaje de personas que sufrió un delito con violencia cayó del 44% al 32%. Sin embargo, la victimización general —medida como personas que declararon haber sido víctimas de un robo o intento de robo en el último mes— experimentó un fuerte repunte, pasando de un 18% a un 23%, marcando una de las alzas más pronunciadas del registro.
El informe de CORPA identificó además un hito relevante en la geografía del delito: aunque la vía pública sigue concentrando la mayoría de los robos, su participación disminuyó de 65% a 58%. En contraste, los robos en el transporte público subieron del 21% al 29%, consolidando una preocupante tendencia al alza.
Al segmentar los datos, la brecha de género y edad entrega luces sobre los sectores más vulnerables:
Para Pavel Castillo, gerente de Intelligence y economista conductual de CORPA, la paradoja de sentirse más inseguros pese a enfrentar delitos menos violentos responde a cómo el cerebro procesa el entorno de riesgo:
“La disminución de los delitos observada durante los primeros meses de 2026 se revirtió en la medición de mayo-junio (...) Si bien la vía pública sigue concentrando la mayor parte de los robos, el transporte público muestra un alza significativa, reflejando un cambio en el patrón de estos delitos”, sostiene Castillo.
El especialista concluye que la sensación de temor no depende únicamente de las lesiones o agresiones sufridas, sino de la frecuencia con que se escucha u observa el delito:
“El aumento de la percepción de inseguridad es consistente con el repunte de la victimización. La sensación de inseguridad no depende únicamente de haber sido víctima de un delito, sino también de cómo evoluciona el contexto. Por eso, aunque algunos delitos sean hoy menos violentos que en años anteriores, un incremento en su frecuencia basta para elevar la percepción de riesgo”, argumenta el economista.
Fuente: Publimetro



























